La defensa italiana, que resultó infranqueable. Cannavaro, con su oficio, y Nesta, con su elegancia, cuajaron un partido intachable.
TEMPLADO
Pirlo, que, aunque a balón parado no fue tan decisivo como en otras ocasiones, abrió la lata con su gol.
FRÍO
Toni y Gilardino que, si bien no jugaron del todo mal, estrellando sendos balones en los postes de la meta africana, se mostraron más bien fallones de cara a la portería defendida por un Kingston que era, ni mucho menos, infranqueable (como bien demostraría después su compañero Iaquinta).
CALIENTE
Essien, que, muy motivado, se multiplicó, apareciendo con asiduidad tanto en ataque como en defensa y mostrando que es el líder indiscutible de esta selección.
TEMPLADO
Richard Kingston, guardameta de los africanos, que , si bien realizó al final un ramillete de loables intervenciones, se mostró muy inseguro durante todo el encuentro.
FRÍO
Kuffour, que, además de mostrar que en él cualquier tiempo pasado fue mejor, se empleó con muchísima dureza, lesionando a Totti y haciendo una entrada a Iaquinta que no merece otro calificativo que criminal.
LA FOTO DEL PARTIDO:
Vincenzo Iaquinta marcó aprovechando un error de un Kuffour que casi le destroza el tobillo en una feísima entrada a destiempo, minutos antes. La venganza se sirvió fría. (AFP)